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Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

26/2/08

Sin autocrítica


Lerche le pidió a los hinchas que vean el “vaso medio lleno”, pero nunca admitió los errores que cometió la dirigencia que él comanda desde hace casi dos años: tres técnicos, 26 refuerzos y fracturas dentro de la CD.


Por Nicolás Lovaisa

“Le pido al hincha que vea el vaso medio lleno, no medio vacío. A veces los dirigentes se esconden, yo vengo y pongo la cara”, dijo ayer Germán Lerche, luego de hacerse presente en el predio del Sindicato Argentino de la Televisión, donde el plantel de Colón llevó a cabo el entrenamiento por la mañana.

Se entiende ese pedido del presidente Sabalero. El club atraviesa una difícil situación en lo deportivo, quizás la más delicada desde que recuperó su lugar en el círculo privilegiado del fútbol argentino, en 1995. Pero suena injusto pedirle optimismo al hincha cuando desde la dirigencia jamás, en dos años, se escuchó una autocrítica por los serios errores futbolísticos que cometió desde que asumió.

“Si la del Rengo Díaz hubiera entrado, hoy estaríamos hablando de otra cosa”, agregó Lerche, haciendo referencia a ese pelotazo que el enganche estrelló contra el palo ante Lanús. Quizás sea cierto. Tanto como que si el árbitro tunecino Ali Bennaceur hubiera visto la mano de Maradona contra los ingleses, en 1986, tal vez la Argentina no se hubiera quedado con la Copa del Mundo. Pero no la vio, Diego dejó en el camino a los ingleses con aquella avivada, luego con la jugada más brillante de todos los tiempos y se consagró campeón. El remate del Rengo no entró y ya forma parte del pasado. Y creer (o querer hacer creer) que Colón está así sólo por mala suerte, es esconder la mugre debajo de la alfombra.

Error tras error

Antes de las elecciones de 2006, Lerche se apropió de una frase que había lanzado Francisco Maturana en su breve paso por Santa Fe. Pacho había dicho que en Colón faltaba “sentido de pertenencia”. Así, Lerche bautizó a su agrupación Pertenencia Sabalera.

Durante la campaña hizo hincapié en que había que apostar por gente vinculada a la institución. Por eso, tras consagrarse ganador de los comicios, para el Apertura 2006 se inclinó por Julio César Toresani para la dirección técnica, que venía de cumplir una excelente campaña con San Martín de San Juan en la “B” Nacional. El Huevo, junto a la dirigencia, trajo a Santa Fe una catarata de refuerzos, que en su inmensa mayoría no rindieron. Los que llegaron fueron Diego Barrado, Freddy Grisales, Gastón Esmerado, Juan Fernández, Claudio Enría, Germán Rivarola, Jorge Guagua, José Sand, Cristian Grabinski, Hugo Iriarte, Rubén Velázquez y Sebastián Blázquez.

El flamante entrenador duró apenas cuatro partidos, en los que sólo conoció la derrota. Ése fue el plazo que la directiva le dio a su “proyecto” de pertenencia. Tras un breve interinato de Ramón Mántaras, con victoria frente a Godoy Cruz, asumió Julio César Falcioni. Pero Pelusa no fue solución. En los 14 partidos que dirigió, sumó apenas 13 puntos. 

Se le renovó la confianza para el Clausura 2007 y se incorporaron los refuerzos que él solicitó: Juan Carlos Falcón, Emanuel Centurión, Esteban González y Marcelo Goux. Nada cambió: tras 11 fechas, en las que cosechó 12 unidades, se concretó su alejamiento.

Otra vez asumió Mántaras (un empate y una derrota) para tomar las riendas del equipo hasta que se confirmara la llegada del nuevo DT. El elegido fue Leonardo Astrada, que sacó a Colón de una situación complicada con una excelente campaña. Dirigió los últimos seis partidos de ese torneo: ganó cinco y perdió uno.

De cara al inicio del Apertura 2007, el Jefe comenzó rápidamente a delinear el nuevo plantel. Pidió con énfasis la continuidad de Sand. El Pepe estaba a préstamo en el barrio Centenario y Colón tenía una opción por su pase. Sin embargo, luego de varias idas y vueltas, terminó en Lanús, donde fue goleador y se consagró campeón. También solicitó que siguieran Juan Fernández (se compró la mitad de su pase), Iriarte y Enría (se les renovaron sus préstamos), pese a que, salvo en aquél último tramo, habían tenido actuaciones muy pobres.

Como refuerzos arribaron Ariel Garcé, Sebastián Romero, César González, Luis Quinteros y Martín Cardetti. Además, volvieron al club Darío Gandín e Ismael Blanco, luego de sus pasos por Gimnasia de Jujuy y Olimpo, respectivamente. El Chipi venía de una temporada regular (7 goles en 34 partidos), mientras que el Sungui era uno de los jugadores del momento: 30 tantos para Olimpo, que había ganado el torneo de la “B” Nacional de punta a punta. Sin embargo, Blanco, sin lugar en el plantel profesional, se fue a préstamo al AEK Atenas de Grecia, donde se cansa de hacer goles, tanto en la Liga local como en la Copa UEFA.

La campaña fue paupérrima: 22 puntos y la preocupación cada vez más presente de cara al futuro inmediato, por la complicada posición en la tabla de los promedios. Así, para este certamen, se sumaron Pablo Aguilar, Hernán Encina, Rodrigo Díaz, Juan José Morales y César Carignano, un jugador que disputó
apenas 26 partidos (con ocho goles) en los últimos tres años y medio. En contrapartida, el equipo perdió a uno de sus mejores jugadores: Freddy Grisales, hoy en Independiente, en una salida con declaraciones cruzadas que no quedó clara.

Lerche refuerzos 2008
Los 26 refuerzos bajo la gestión Lerche.
Es decir que, bajo la gestión de Lerche, y en cuatro torneos cortos, Colón vio pasar por su banco de suplentes a Toresani, Falcioni y Astrada e incorporó a 26 futbolistas. Por eso, esta dirigencia no puede esquivar el bulto, porque desde el seno de esa Comisión Directiva parten las decisiones de contratar o despedir entrenadores y jugadores. Aunque la responsabilidad no sólo recae en ellos: también en los integrantes de este plantel, que no es precisamente de los más baratos de la Primera División, y de cada uno de los técnicos, entre ellos el Jefe, que eligió a varios de los futbolistas que hoy dirige y es el único que, junto a ellos, puede cambiar esta historia.

Hay un dato más que deja en claro cómo se debilitó esta dirigencia durante la gestión. En menos de dos años, renunciaron tres vicepresidentes: primero fue Luis Hilbert, luego Jorge David y, por último, Miguel García Adise. Todos se fueron enfrentados con el titular del club.

La campaña bajo la gestión Lerche.


* Publicada el 26 de febrero de 2008 en Diario Uno.
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Nicolás Lovaisa

Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

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