Datos del Autor

Mi foto

Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

7/10/11

El día que los hinchas rompieron sus carnets

Colón Sarmiento carnets

En 1954 Colón llevaba adelante una campaña brillante y parecía encaminarse al ascenso. Pero en las últimas fechas el rendimiento del equipo decayó y la gloria quedó en manos de Estudiantes. La actuación Sabalera en un partido ante Sarmiento fue tan sospechosa, que los hinchas se retiraron rompiendo los carnets.

Por Nicolás Lovaisa

Hay partidos que quedaron grabados en la memoria del hincha de Colón como algunos de los momentos más felices de su historia. El triunfo ante el Santos, la victoria ante Deportivo Español que le dio el ascenso en 1965, las finales contra San Martín en 1995, el 5 a 1 a River, la eliminación de Olimpia en la Copa Libertadores y varios clásicos, entre ellos el 4 a 0 del año 2000, por citar sólo algunos ejemplos.

Otros, en cambio, porque significaron duras derrotas, imposibles de olvidar. Una de ellas ocurrió en el campeonato de Primera “B” (hoy “B” Nacional”) de 1954. En aquel año, el Sabalero estaba cumpliendo una actuación brillante. A cinco fechas del final, era único puntero y el pueblo rojinegro se ilusionaba, con toda razón, con el ascenso.

Sin embargo, en el último tramo del torneo, el nivel del equipo decayó por completo y comenzó a perder partidos increíbles. Uno de ellos fue tan sospechoso que los hinchas, indignados, se fueron de la cancha rompiendo sus carnets: fue el 20 de noviembre de 1954, cuando Colón cayó como local ante el humilde Sarmiento de Junín, no volvió a levantar cabeza y le regaló el ascenso a Estudiantes.

Derrota e indignación

El andar de Colón por el campeonato de 1954 era brillante. El equipo arrancó con cuatro victorias consecutivas, luego tuvo algunas actuaciones irregulares, pero enseguida se recompuso y siguió pisando fuerte. Goleó 5 a 1 en Santa Fe a Atlanta, uno de los candidatos, y en la 15ª fecha superó 1 a 0 a Temperley, como visitante, llegando a la punta.

En la segunda ronda, el equipo del barrio Centenario no aflojó. Con algunas actuaciones espectaculares, como ante Nueva Chicago (3 a 1), Los Andes (4 a 0) y All Boys (4 a 1), mantuvo el liderazgo. Más allá de la gran campaña, el presidente Francisco Ghiano presentó su renuncia el 7 de octubre, aduciendo motivos de salud. El club quedó a cargo de Ángel Arioli.

El 23 de octubre, por la 27ª jornada, consiguió otra gran victoria. Se impuso sobre Atlanta por 2 a 1, en Villa Crespo. Ese día, le sacó tres puntos de ventaja a los Bohemios, únicos escoltas, cuatro a Unión y cinco a Estudiantes de Eva Perón (desde 1952 hasta 1955 la ciudad de La Plata fue denominada Ciudad Eva Perón).

Colón se encaminaba al título y a la tan ansiada Primera División. Pero el nivel del equipo cayó de manera abrupta. En la fecha siguiente, apenas empató 2 a 2 con Defensores de Belgrano como local. Después, cayó 3 a 1 ante el Pincha.

Pese a eso, la punta seguía siendo rojinegra. El 20 de noviembre, el Sabalero recibió a Sarmiento, cayó 2 a 1 en un partido muy sospechoso y por primera vez desde la 15ª fecha perdió el liderazgo. Hasta ese día, llevaba 14 partidos invicto como local, con 9 triunfos y 5 empates. Los hinchas, indignados con la liviandad de los futbolistas para afrontar ese encuentro clave, se retiraron del estadio Eva Perón rompiendo sus carnets.

“Finalizado el partido quedaron ubicadas en las tribunas, cerca de los vestuarios, alrededor de 800 personas, quienes manifestaban en forma pasiva su disconformidad con la actuación del equipo. Finalmente la policía procedió a desalojar al público sin que se registraran incidentes”, afirmó El Orden.

“Una actuación mediocre, desconcertante, produjo el conjunto Sabalero ante Sarmiento”, aseguró El Litoral en la crónica. Un día después, el análisis del partido fue en términos muy duros. “Ningún equipo es una máquina perfecta, y aunque lo fuera bien sabemos que hasta las joyas mecánicas no escapan a las imperfecciones. Una actuación falsa, entonces, puede aceptarse. En el caso de Colón, no puede justificarse la performance ni pueden los futbolistas hacer suyos aquellos conceptos, porque el equipo, aparte de jugar rematadamente mal, guardó el arma más valiosa que ha caracterizado su campaña: el espíritu de lucha sabalero. Ausencia de alma, de amor propio y si hasta pareció que no era el candidato al título el que jugaba su chance, sino un equipo que no tenía nada que perder ni ganar. ¿Por qué esa absoluta falta de voluntad?”.

El siguiente párrafo era aún más elocuente: “El fracaso encontró un eco ruidoso en las tribunas donde el disgusto de sus parciales fue evidente. La despedida a los jugadores no fue cordial ni mucho menos. Y se comprende. El hincha, el sostenedor del espectáculo, el que aguanta firme en los tablones, el que alienta en cualquier circunstancia, el que pone las notas más emotivas, sabe admitir derrotas. Las derrotas que honran, pero no puede solidarizarse con quienes en defensa de la divisa no ponen siquiera voluntad, suponiendo que los futbolistas no reúnan aptitudes“.

Los comentarios circulaban por toda la ciudad y la Comisión Directiva emitió un comunicado, en el que informaba que “teniendo en cuenta la deficiente actuación de los jugadores y su falta de voluntad puesta de manifiesto durante el desarrollo del partido, sin perjuicio de otras sanciones, resolvió amonestar seriamente a todos los jugadores y aplicarles 1.000 pesos de multa a cada uno de ellos”.

Una semana después, Colón tenía la gran chance para recuperarse y mantener el liderazgo que, pese a las dos caídas consecutivas, no había perdido. La situación era propicia, porque enfrentaba a Quilmes, que debía poner en cancha un equipo amateur por la decisión de los dirigentes de suspender  a diez titulares “debido a sus bajas actuaciones y su actitud displicente”. Sin embargo, la escuadra santafesina volvió a perder, esta vez ante un equipo sin ninguna experiencia.

En la jornada siguiente, superó 5 a 3 como local a Temperley, pero eso no aquietó los ánimos, ya que varios simpatizantes intentaron agredir a los jugadores, a los que acusaban de haber sido sobornados para permitir el ascenso de Estudiantes. En la etapa decisiva, el Pincha obtuvo 15 puntos sobre 16. Colón, apenas 7.

“En el final, como si hubiera respondido a una fuerza superior a la capacidad del equipo, Colón empezó a mermar radicalmente sus desempeños. Contrariamente, Estudiantes empezó a ganar todos los partidos adquiriendo una regularidad desconocida hasta entonces. Lo cierto es que el equipo se adjudicó el torneo de manera por demás sospechosa”, escribió el periodista Pablo Ramírez en su libro La Historia del Ascenso. “Colón perdió un campeonato imposible. El elenco colonista, que había sumado tantas simpatías, las enajenó en poco tiempo”, opinaba El Litoral.

La revista santafesina Estadio fue mucho más dura: “Las últimas actuaciones del equipo colonista han sido sugestivamente desastrosas. La masa adicta al club Colón ha señalado sin titubeos a determinados elementos como entregadores. Y a la par de los nombres de esos saboteadores se citan las cifras en que fue tasada la entrega”.

“Pero hay aún cosas mucho más graves entre el cúmulo de comentarios que hace circular la afición, y ellos se refieren a la actuación de algunos allegados a los planos directivos de la institución. Al respecto, se dice que ciertos jugadores entreguistas han descargado su culpabilidad expresando que ellos entraron en ciertos acomodos a instancias u obligados por dirigentes”, agregaba.

Lo cierto es que la renuncia de toda la comisión directiva al término del campeonato sólo generó más sospechas en torno de aquellas derrotas y aquel año en el que Colón, por motivos que nunca quedaron claros, prefirió regalarle el ascenso a Estudiantes.

* Publicada en el libro "Tiempo Recuperado".
SHARE

Nicolás Lovaisa

Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

  • Image
  • Image
  • Image
    Blogger Comment
    Facebook Comment