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Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

7/10/11

La traición más grande

Gaetán Colón Unión

En 1956 Pedro Gaetán tuvo que reemplazar a Néstor Nanzer en el arco de Unión, justo en la semana previa al choque con Colón. El clásico quedó en manos del Sabalero y en el festejo, a la vista de todos, un jugador se sumó a la euforia Rojinegra: el propio Gaetán.

Por Nicolás Lovaisa

Pese a la rivalidad existente, son muchos los jugadores que vistieron las dos camisetas de los equipos que dividen las pasiones de esta ciudad. Algunos de ellos vivieron situaciones poco felices luego de esa decisión. En los primeros días de 1966, la dirigencia de Unión dio un golpe de efecto que sacudió el ánimo de los hinchas sabaleros: anunció la contratación de Luis Ángel Tremonti, el arquero que, apenas unas semanas antes, había conseguido con Colón el ascenso que ponía por primera vez a un equipo santafesino en la máxima categoría. El Flaco ascendió con Unión y luego volvió a Colón, pero el pueblo rojinegro jamás lo perdonó.

Mucho más acá en el tiempo, y en otro contexto social, Darío Cabrol pasó momentos muy duros cuando en 2001 selló su arribo al club del barrio Centenario. Para los hinchas tatengues, el talentoso volante pasó, sin escalas, de héroe a traidor. En esos meses, tuvo que pedir custodia policial para asistir a los entrenamientos y se vio obligado a cambiar de domicilio tres veces por las amenazas que recibía. Con el tiempo, les pidió disculpas a los simpatizantes rojiblancos por aquel “error”, pero la relación con quienes lo idolatraban nunca se recompuso.

Son apenas dos de los tantos ejemplos de futbolistas que defendieron las dos casacas de los eternos enemigos. Pero hay un jugador, más precisamente un arquero, que fue mucho más allá: defendió el arco de Unión en un clásico que ganó Colón, y cuando el árbitro pitó el final del encuentro, decidió ir a festejar la victoria sabalera.

Festejo y escándalo

Desde el mismo momento en el que se sorteó el fixture para el campeonato de Primera “B” (hoy “B” Nacional) de 1956, en la ciudad se fue palpitando y organizando el clásico. La fecha elegida por la Asociación del Fútbol Argentino era el 26 de mayo. Pero la Comisión de Festejos Populares de la Ciudad de Santa Fe le solicitó a la AFA que se jugara el 25, para que el encuentro figurara en el programa de festejos patrios, en el aniversario de la Revolución de Mayo.

En la semana previa, Colón le ganó a Colegiales 1 a 0 en Buenos Aires y trepó al segundo lugar, con ocho puntos. Por su parte, Unión había vencido como local a Almagro por 3 a 1 y estaba tercero, con siete unidades, por lo que los dos tenían como objetivo darle caza a Temperley, único puntero, con nueve. Unión tenía una baja de peso desde el inicio del certamen: la de su arquero, Néstor Nanzer, lesionado, quien era reemplazado por Pedro Antonio Gaetán. Por su parte, la dirigencia de Colón había suspendido al jugador Gianotti, “por no prepararse adecuadamente en el aspecto físico y ausentarse de los entrenamientos”, mientras que Mir y Gutiérrez habían sido sancionados económicamente por su “deficiente actuación” en la fecha anterior.

Según El Litoral, el partido comenzó “exactamente a las 15:44” y, desde las tribunas del Brigadier López, era seguido de cerca por el interventor de la provincia, Vicealmirante Carlos Garzoni, el ministro de Educación, Eduardo Simoniello, y el intendente de la ciudad, Teniente Coronel Benito Oiz, quienes asistieron “para seguir de cerca los festejos patrios”. A los seis minutos ya ganaba el dueño de casa, gracias a un fuerte derechazo de Gúrpide que batió a Gaetán.

El arquero rojiblanco, titular gracias a la lesión de Nanzer, estaba teniendo una buena actuación, la que incluso fue destacada en el vespertino, ya que salvó la caída de su valla en varias ocasiones. En el inicio del complemento, otra vez Gúrpide, puso el 2 a 0 que sería definitivo. Con ese resultado, Colón trepó a la punta, junto a All Boys y Banfield, mientras que el Tate se fue masticando bronca.

Cuando el árbitro señaló la mitad de la cancha para dar por concluido el encuentro, ocurrió algo insólito: Gaetán, el arquero de Unión, salió corriendo hacia donde estaban los jugadores enemigos, pero no para reclamarles algo o enfrentarse con ellos sino para abrazar a Raúl Olivera y festejar el triunfo rojinegro, ante la atónita mirada de futbolistas, dirigentes, periodistas e hinchas presentes.

La situación no pasó desapercibida para los simpatizantes rojiblancos, que agredieron a Gaetán cuando se retiraba del estadio. “En esa semana no se habló de nada raro en la previa. Me sorprendió lo que hizo Gaetán, porque compartí mucho tiempo plantel con él y nunca me manifestó que era hincha de Colón. Para nosotros fue una sorpresa”, recordó Nanzer, quien no presenció aquel clásico por estar fracturado.

De inmediato, la Comisión Directiva de Unión tomó cartas en el asunto. Días después, emitió un duro comunicado: “La CD de Unión ha llamado la atención a sus futbolistas y ante la deficiente actuación cumplida por la mayoría de los integrantes del equipo que presentó la entidad, les hace llegar su profundo desagrado y los emplaza a reflexionar sobre la responsabilidad que significa el honor de la divisa que representan y sus obligaciones como futbolistas profesionales bien remunerados”. Además, les solicitó a los hinchas “que descansen en la seguridad de que la CD ha de proceder sin vacilaciones en defensa del prestigio y de los intereses de la entidad”.

La presión que generaron los hinchas y socios rojiblancos, más la propia bronca de los dirigentes, motivó la expulsión del plantel y la rescisión del contrato de Gaetán, quien, generando aún más dudas sobre aquel encuentro, días después firmó contrato para atajar en el Sabalero. “Lo que pasa es que siempre fui hincha de Colón”, fue la justificación del arquero que escribió una de las páginas más insólitas del clásico.

* Publicada en el libro "Tiempo Recuperado".
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Nicolás Lovaisa

Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

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