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Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

1/4/13

El relato y la realidad

Germán Lerche Colón

Germán Lerche suele elogiar la seriedad, el trabajo de inferiores y el protagonismo de Colón desde que asumió la presidencia. Siete técnicos en siete años, refuerzos que casi triplican la cantidad de debuts y campañas mediocres dejan sus palabras en orsai.

Por Nicolás Lovaisa

Rubén Ramírez se lleva por delante la pelota y marca un gol en su propio arco. Colón cae ante San Lorenzo como local, después de haber jugado durante una hora con un jugador más. Final anunciado: Roberto Sensini deja la conducción técnica del club y comienzan a sonar nombres para reemplazarlo. Jorge Fossati, Julio César Falcioni y Rodolfo Arruabarrena suenan como candidatos.

Falcioni se baja antes de que le pregunten. Los dirigentes Rojinegros consultan las pretensiones económicas de Fossati y salen disparados. Lo mismo sucede con el Vasco, y hasta con Carlos Ischia, quien no estaba  entre los preferidos pero también aparece afuera de las posibilidades económicas de la institución. Entonces, el discurso cambia: en lugar de admitir que el club no está en condiciones de contratar un entrenador de renombre, se opta por Pablo Morant, quien garantiza la continuidad “del proyecto de inferiores que se viene realizando”.

La prioridad parece ser no mostrar ningún flanco débil y que Colón siga siendo ese “club modelo”, que no tiene “nada que envidiarle” a Vélez ni a Lanús en lo que refiere al trabajo con las divisiones formativas, y que apunta a ser “como el Barcelona, pero sin Messi”. Las frases, que no están sacadas de contexto, pertenecen a Germán Lerche. La última de ellas pronunciada horas después de que el Sabalero quedara eliminado de la Copa Argentina a manos de Platense.

Lerche siempre se preocupó por construir en la ciudad pero sobre todo fuera de ella, la imagen de una institución ejemplar. Jamás admitió los problemas económicos que tiene el club, que desde hace tiempo viene pagando salarios con cheques diferidos y cuyo pasivo supera los 50 millones de pesos, aunque algunos afirman que está por encima de los 80.

Inferiores y refuerzos

Uno de los aspectos en los que hizo siempre hincapié el presidente Rojinegro fue en el supuesto compromiso para darle lugar en Primera División a los jugadores formados en la institución. Desde que asumió como presidente, en Colón debutaron 29 futbolistas: 16 de ellos ya no están en el club y la única venta importante de esos que ya no están fue de la Facundo Bertoglio. Sebastián Prediger, también surgido de las inferiores, fue vendido al Porto, pero Colón tuvo que recomprar su pase para que volviera a vestir la sangre y luto.

Esos 16 pibes que se fueron de la institución, con las excepciones de Bertoglio (Gremio de Brasil), Omar Merlo (Huachipato de Chile) e Ismael Quilez (Quilmes), están jugando todos en categorías del ascenso de Argentina y Chile. Muchos de ellos no tuvieron jamás continuidad.

Algunos ejemplos concretos: Daley Mena, Leandro González y Juan Manuel Lucero tuvieron más minutos en cancha que todos los delanteros que debutaron en Colón en los últimos siete años, con la sola excepción de Facundo Curuchet. Maximiliano Caire tiene casi la misma cantidad de minutos disputados que todos los defensores surgidos del club de 2006 a la actualidad.

El armado del plantel es el momento en el que una dirigencia demuestra qué lugar le da a las inferiores. Si en siete años llegaron a Santa Fe 79 refuerzos, de los cuales cuesta (y  mucho) encontrar diez que hayan rendido, no parece haber demasiadas convicciones detrás de ese proyecto. Colón arrancó este torneo con seis zagueros profesionales (Romero, Raldes, Pellegrino, Alcoba, Fogst y Faccioli) y tres volantes centrales (Bastía, Prediger, Bernardello, más Moreno y Fabianesi, muchas veces usado como doble cinco). Es obvio que, en ese contexto, ningún juvenil que juegue en alguna de esas posiciones tendrá posibilidad de mostrarse.

“Un Colón protagonista”

Otro de los puntos que suele destacar Lerche es que el club se ha convertido en uno de los animadores de los torneos de Primera División. Sin embargo, los números lo contradicen.

Bajo su gestión, el Sabalero disputó 13 torneos cortos (el actual Final 2013 es el número 14). En sólo cinco de ellos logró terminar por encima de la mitad de la tabla: Clausura 2007 (7° con 28 puntos), Clausura 2009 (4° con 34 puntos), Apertura 2009 (3° con 34 puntos), Apertura 2001 (5° con 31 puntos) y Clausura 2012 (7° con 29 puntos).

Logró dos clasificaciones a copas continentales: ingresó a la fase previa de la Copa Libertadores 2010, donde quedó eliminado por Universidad Católica de Chile sin llegar a la fase de grupos. En la Copa Sudamericana 2012, en la que logró superar a Racing, cayó ante Cerro Porteño. También le fue mal en la Copa Argentina: en 2012 superó a Talleres pero perdió ante Sarmiento de Junín. Hace unas semanas, fue Platense el que lo dejó en el camino en la edición 2013.


Lerche habla de coherencia, pero en siete años contrató siete técnicos. Se jacta del proyecto de inferiores, pero hubo 29 debuts contra 79 refuerzos. Elogia el protagonismo de un club que desde 2006 cosechó apenas el 44 por ciento de los puntos que puso en juego. Destaca el orden de una institución con un pasivo que ni siquiera los socios conocen. Pondera la lucha contra la violencia mientras la relación con la barra queda cada vez más al descubierto y la propia dirigencia aprieta a periodistas que desnudan esos vínculos. Un discurso que choca de lleno con la realidad.

* Publicada el 1º de abril de 2013, en Revista Posta.
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Nicolás Lovaisa

Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

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