Datos del Autor

Mi foto

Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

1/11/13

Los vínculos con la barra

Germán Lerche y Rubén Moncagatta

“Salgan a defender nuestra hombría de bien frente a quienes con mala intención nos asocian a los violentos. Mientras muchos miraban para el costado, nosotros desde el primer instante impulsamos, acompañamos y pedimos ser los primeros en los nuevos sistemas de ingresos a los estadios (AFA-PLUS)”, escribió Germán Lerche en la carta en la que comunicó su pedido de licencia. 

Días después se confirmó que Rubén Moncagatta, actual titular sabalero, se ofreció como empleador de Juan “Quique” Leiva, ex jefe de la barra, actualmente prófugo por el crimen de Walter Montaner, para que pudiera acceder al beneficio de las salidas laborales. Lo hizo mientras “Quique” cumplía en la cárcel de Coronda una condena por homicidio.

La información fue dada a conocer por el periodista Gustavo Grabia en el diario Olé: allí reveló que Leiva pidió acogerse al régimen de semi-libertad con salida laboral. Esto implicaba salir del penal y volver allí todas las noches. Para eso, Moncagatta puso a disposición la “Cooperativa de Provisión de Bienes y Servicios para Transportistas Terminal LTDA”, de la cual es integrante. Según pudo averiguar Posta, hubo problemas desde el inicio: en la dirección brindada por la cooperativa ya no funcionaba ninguna remisería “desde hacía tiempo”. También hubo cierta “reticencia” a la hora de brindar información formal sobre la misma.

Ante este tipo de inconvenientes, Moncagatta encontró la solución y negoció la incorporación de “Quique” a un taller mecánico propiedad del secretario de Finanzas de Colón, Mario Leiva (sin parentesco con el barra), quien prestó su conformidad: trabajaría allí y figuraría como empleado de la cooperativa. Finalmente, la salida no se concretó: días antes “Quique” participó de un incendio en su pabellón y el beneficio se canceló. Desde la publicación de la información, ni Moncagatta ni ningún otro dirigente hicieron declaraciones públicas sobre el tema.

“La relación que tiene la dirigencia de Colón con la barrabrava es escandalosa, umbilical diría. Me indigna que Lerche tenga doble discurso: por un lado dice que combate la violencia y yo sé que tiene relación directa con la barra”, afirmó Grabia en una entrevista con Aire de Santa Fe.

Siguen prófugos

Cabe recordar que tanto Juan Leiva (Quique) como Orlando Leiva (Nano) y Jorge Muñoz (Caqui) siguen prófugos tras el crimen de Walter Montaner, ocurrido en el bar Fiji, en pleno centro de la ciudad. En una nota del diario El Litoral, Juliano Salierno detalla los antecedentes de los tres capos de la barra sabalera.

“Quique” fue condenado una vez por homicidio y en otra ocasión se le dictó la falta de mérito por el mismo delito. También tuvo una entrada a la cárcel por “hurto automotor” y causas por “desobediencia” y “resistencia a la autoridad” dentro de la cárcel, así como también un intento de fuga. Su hermano, el “Nano”, participó de un homicidio en 1995 y fue detenido en dos ocasiones por tenencia de arma de guerra.

También tuvo una sentencia por “homicidio simple”. Fue uno de los detenidos en Paraguay tras el encuentro con Cerro Porteño por la Copa Sudamericana, por los que Colón pagó 97 mil pesos para su liberación.
Por su parte, “Caqui” tiene una causa en trámite por “atentado y resistencia a la autoridad, lesiones dolosas y daño agravado del 19 de abril de 2013 y fue identificado en marzo de 2013 por infracción al Código de Faltas por “reventa de entradas”. Entre otros ilícitos cuentan: “tenencia de arma de guerra y portación de arma de fuego”, un caso de “hurto calificado” en la ciudad de San Justo en 2002 y otras faltas como “molestias por ebriedad” en al menos dos oportunidades.

Otro antecedente

No es la primera vez que Moncagatta ve cómo su relación con la barra queda expuesta ante la opinión pública. Hace unos años, el programa de canal América, GPS, mostró de qué manera las barras ingresaban a los estadios burlando controles, con claras complicidades policiales y, sobre todo, dirigenciales.

En ese informe se puede observar a Jorge Alberto Muñoz, alias Caqui, también prófugo de la justicia por el crimen de Montaner, tratando de ingresar al estadio de Argentinos en un encuentro frente a Chacarita: a través de un handy habla con un dirigente y le pregunta: “Negro, ¿me podés decir con quién hay que hablar? Decime el nombre del jefe con el que hay que hablar”. Del otro lado recibe respuesta y enseguida pide hablar con el “oficial Vázquez”.

Tras hacer ingresar “primero las banderas”, Caqui empieza a perder la paciencia por la demora en dejarlo pasar. Por eso, levanta la voz y le dice a su interlocutor: “Hay una sola puerta visitante, estamos en esa puerta. La única que hay para entrar a la cancha. Si no mandá la plata loco, que sacamos la entrada. No la hagás tan larga boludo, dejá de perder tiempo al pedo”. Finalmente, identifica al dirigente con el que habla y le espeta: “Dale Rubén, hacéla corta por favor que ya empezó el partido”.

Nota principal:


* Publicada el 1º de noviembre de 2013, en Revista Posta.

SHARE

Nicolás Lovaisa

Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

  • Image
  • Image
  • Image
    Blogger Comment
    Facebook Comment