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Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

1/11/13

Para un colonista no hay nada mejor que otro correligionario

Germán Lerche UCR

Cuando asumió la presidencia de Colón, en 2006, Germán Lerche se apoyó en sus compañeros de militancia radical que lo habían acompañado en su intento por ser concejal en 2005. Siete años después, el Sabalero sufre a la peor gestión de su historia. Varios familiares y amigos de la Comisión Directiva pasaron a ser empleados del club.

Por Nicolás Lovaisa

“Volver a empezar” fue el nombre elegido por Germán Lerche para la lista con la que intentó acceder a una banca en el Concejo Municipal en 2005. Una nómina compuesta por militantes de la Unión Cívica Radical que compitió en esas primarias dentro del Frente Progresista Cívico y Social. No le fue nada bien: sacó apenas 6.174 votos que, por supuesto, lo dejaron fuera de la pelea.

Un año después fue electo presidente de Colón. El apoyo de Luis Hilbert (quien hoy aparece como posible candidato presidencial) y las críticas de José Vignatti, el gran elector sabalero, a la lista que encabezaba Gustavo Abraham, fueron vitales para su triunfo.

Del fracaso electoral que le impidió llegar al Concejo nació lo que sería el mayor logro de su vida: convertirse, casi sin proponérselo, en el presidente rojinegro. Lerche se formó en la política desde muy chico: arrancó su militancia en la escuela de comercio Domingo Silva. Fundó junto a otros estudiantes el Frente de Estudiantes Radicales Secundarios, en la línea interna de la Junta Coordinadora Nacional, cuyo referente era Luis “Changui” Cáceres. Estuvo al frente de la Juventud Radical en la ciudad y en la provincia y presidió el comité departamental del partido.

Entendió que para gobernar Colón, un mundo que desconocía por completo, debía hacerse fuerte: para eso acudió a sus correligionarios. Su mesa chica la conformaron siempre Rubén Moncagatta y los hermanos Marcelo y Fernando Maglianesi, todos afiliados al radicalismo. De hecho Marcelo fue el cuarto candidato de la lista en la que Lerche intentó ser concejal. Otro punto que los une, además de la trayectoria compartida en la UCR, es su presencia en la administración pública, repartidas entre el Honorable Concejo Municipal, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Comercio, el Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado de la provincia y la Universidad Nacional del Litoral. A ellos se sumó Pedro Eusebio, uno de los pocos directivos que aún hoy responde a Lerche. Así fueron dejando de lado a dirigentes de peso que fueron presentando sus renuncias en los primeros años de gestión.

Moncagatta, quien desde hace tiempo está enfrentado a Lerche, intenta despegarse de una gestión que lo tuvo, siempre, como protagonista principal. Fue delegado en UPCN y miembro de la conducción nacional de la Organización de Trabajadores Radicales. Fue el gran responsable del desembarco de Lerche en Colón. Luego se sintió desplazado.

Tal como reflejó Posta en su edición anterior, la situación económica de Lerche cambió de manera evidente tras su asunción como mandamás sabalero. La última vez que cobró un sueldo fue en junio de 2007, es decir, un año después de hacerse cargo del club: fueron 463 pesos del Honorable Concejo Municipal de Santa Fe, donde ya no concurría a trabajar. Hasta ese momento sus mayores logros profesionales habían sido asesorar jurídicamente a las comunas de Alejandra, Recreo y San Jerónimo del Sauce. Desde que es presidente dice que “dejó de ganar plata” (en una entrevista con Olé del 16 de agosto de 2012), pero sin embargo se mudó a un exclusivo country y maneja dos autos de alta gama modelo 2013.

Además, hay una serie de gastos poco claros que no se condicen con la situación económica de un club al que le descontaron seis puntos por una deuda de 802.000 dólares que se originó en 2007, que le debe siete meses de sueldo a algunos jugadores, que tiene sus cuentas embargadas por un juicio millonario y que ve cómo su pasivo se agiganta día a día.

A la compra de una camioneta de lujo pormás de 50 mil dólares (cuya foto fue publicada en el último número de Posta) que es utilizada para “trasladar árbitros”, según explicó Eusebio a radio La Red 96.7, se supo ahora que Colón rescindió un contrato de alquiler de un departamento ubicado en Puerto Madero, el lugar más caro del país. ¿Para qué necesita el Club Atlético Colón de Santa Fe un departamento en la zona más exclusiva de la Argentina? ¿Qué directivos lo frecuentaron y con qué fin? Si allí se cerraron negociaciones beneficiosas para la institución, no se ven reflejadas en los balances.

Otro aspecto discutible es la contratación, por parte del club, de familiares directos o personas muy relacionadas a hombres de la actual gestión. Aquí no se cuestiona la idoneidad de los mencionados para ocupar esos cargos, sino la dudosa ética en la elección por parte de la Comisión Directiva, teniendo en cuenta su vinculación con ellos.

Según pudo comprobar Posta, el hijo de un importante dirigente pasó a formar parte del plantel de empleados a principios de 2010. Actualmente integra el cuerpo técnico. Casi a la par de él, otros dos se convirtieron en asalariados de la institución rojinegra: el hijo de un directivo de bajo perfil y el sobrino de otro que siempre prefiere los medios de Buenos Aires para expresarse. Ambos se desempeñan en las divisiones inferiores. Además, un ex integrante de aquella nómina de concejales que encabezó Lerche en 2005 ingresó como empleado en 2006.

Hasta hace unos meses, muchos mencionaban a Lerche como posible sucesor de Julio Grondona en la Asociación del Fútbol Argentino. El rumor, en realidad, tenía mucho más peso en Santa Fe que en calle Viamonte. De todas maneras, nadie desconocía la simpatía que el titular sabalero había despertado en Don Julio. Pero su pésima gestión, su soberbia y su incapacidad para reconocer errores lo pusieron en el ojo de la tormenta: desde hace semanas hay manifestaciones pidiendo su renuncia, y la confianza de Grondona se esfumó. ¿Cómo desperdició Lerche esa relación que había construido? “Germán podría haber sido concejal y hoy diputado provincial o nacional. Pero cuando le ofrecían ser concejal quería ser intendente, cuando le ofrecían ser diputado provincial, quería ser nacional. Siempre quiere más”, lo definió un ex compañero de militancia. La ambición, esta vez, parece haber complicado demasiado su futuro político.

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* Publicada el 1º de noviembre de 2013 en Revista Posta y Redacción Santa Fe.
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Nicolás Lovaisa

Autor del libro "Tiempo recuperado", sobre las relaciones entre la dictadura y el fútbol en Santa Fe. Hago radio en La Red y Nacional Santa Fe. Escribo para Infojus Noticias.

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