Los terrenos fueron cedidos por Vialidad Nacional al gremio para que
construyera allí la sede social. Sin embargo, y a través de documentación
apócrifa, el sindicato permutó esas tierras por dos departamentos con la
empresa Benuzzi. Las propiedades fueron embargadas por la justicia federal, que
citó a indagatoria a los dos máximos referentes del gremio y a una escribana.
Por Nicolás Lovaisa
El Secretario General del
Sindicato de Personal de Vialidad Nacional de Santa Fe, Marcelo Bertolotti, su
Secretario Adjunto, Miguel Ángel Vázquez, y la escribana pública Claudia María
del Huerto Dechanzi deberán prestar declaración indagatoria por los presuntos
delitos de “uso de documentos públicos falsificados, falsificación ideológica
de documento público y fraude en perjuicio de la administración pública”. La
justicia federal investiga un negocio inmobiliario fraudulento en terrenos que
Vialidad Nacional había donado al sindicato para que allí construyeran una
nueva sede gremial.
Sin embargo, la entidad gremial,
a través de documentación apócrifa, permutó esos terrenos, ubicados en Avenida
Alem entre Necochea y Sarmiento, por dos departamentos céntricos propiedad de
la inmobiliaria Benuzzi, ubicados en General López 2882 y 25 de Mayo 2725.
Tanto las tierras de calle Alem como las dos viviendas fueron embargadas por el
juez federal, Reinaldo Rodríguez, tras las medidas solicitadas por el fiscal
federal, Walter Rodríguez.
Documentación apócrifa
En enero de 2012 el Sindicato
inició los trámites correspondientes para solicitar a la Dirección de Vialidad
Nacional los 1900 metros cuadrados ubicados en Avenida Alem, entre las calles
Sarmiento y Necochea. Según la documentación, para construir allí “en una
primera etapa nuestra Sede Síndical, previendo en un futuro cercano ampliarla
construyendo un centro de capacitación y posteriormente comodidades para alojar
a nuestros afiliados del interior”.
El 23 de agosto de 2012 el
Subgerente de Asuntos Jurídicos de Vialidad, Manuel Francisco Keumurdji,
dictaminó a favor de la donación. El 5 de noviembre Bertolotti y Vázquez, en
representación del sindicato, rubricaron junto al Administrador General de la
Dirección Nacional de Vialidad, Guillermo Periotti, el respectivo Convenio de
Transferencia. Finalmente, el 31 de mayo Periotti fijó como fecha de la
escritura el 5 de junio.
Mientras esto ocurría, siempre
según consta en la causa judicial, “Bertolotti y Vázquez pergeñaron un negocio
inmobiliario que rondaría el valor de 400.000 dólares al momento de los hechos”,
cuanto menos “con la complicidad de la escribana Dechanzi”. ¿De qué forma se
llevó adelante la maniobra? Para la justicia, se valieron de los documentos
oficiales para introducir en los mismos “circunstancias falsas respecto al
contenido del Convenio, a los fines de permitir el posterior despojo
patrimonial de los terrenos en cuestión”.
“Se encuentra comprobado con el
grado de sospecha que esta etapa procesal demanda, que Bertolotti y Vázquez
usaron los documentos públicos falsificados previa sustitución de las fojas 37
y 40 del expediente administrativo, tal como surge a simple comparación con las
copias certificadas de los respectivos instrumentos, aportadas por la Dirección
Nacional de Vialidad”, afirma en su escrito el fiscal federal Rodríguez.
Las diferencia entre las hojas
originales y las falsas son evidentes. Hay “diferencias de grafía en sus
foliaturas, como así también en el sello impreso en la parte superior y en el
aclaratorio de la firma de Keumurdji”. Además, “en el último párrafo de la
misma se observa un espacio entre la última palabra (personal) y el final de la
página, lo cual no debería suceder, toda vez que la alineación es justificada y el texto continúa en la
página siguiente”.
También hay “evidentes
diferencias en el espaciado, en la tinta de la birome con la que fueron
estampadas las firmas de Bertolotti y Vázquez y, principalmente, la ausencia de
firma del Ing. Perioti”. En tal sentido, el funcionario fue citado a declarar
en la causa y sostuvo que “no reconozco firma alguna, esas firmas estampadas
allí no me pertenecen”.
Mientras que en el convenio
original se lee que se establece “un plazo máximo de dos años como fecha tope
fijada para culminar el Proyecto del Convenio de Transferencia, de no ser así,
ambas partes acuerdan que la Dirección Nacional de Vialidad podrá ejercer el
derecho de retrocesión”, en la versión apócrifa dice que se establece “un plazo máximo de dos años para el inicio
de las obras, pudiendo el sindicato destinar los inmuebles transferidos a
figuras contractuales onerosas como la renta y/0 la permuta, que le permitan
cumplimentar con la finalidad de contar con la sede social propia y con
viviendas de paso para los afiliados del interior”.
Por su parte, en el convenio
auténtico la cláusula tercera dice que el sindicato “"se compromete a
construir en las tierras transferidas la sede sindical y alojamiento para los
trabajadores viales del interior", mientras que en el falso sostiene que “el sindicato podrá destinar los inmuebles
transferidos a figuras contractuales onerosas como la renta y/o la permuta”.
Asamblea y reunión urgente
El 5 de abril de 2013, casi dos
meses antes de la firma de la escritura de donación, en una Asamblea General
Extraordinaria Bertolotti tomó la palabra y dijo que por cuestiones de
"zonificación municipal" era imposible llevar adelante el proyecto
original del Sindicato, por lo cual la Comisión Directiva solicitaba autorización
para gestionar la comercialización de los inmuebles mencionados. Por la fecha
de la Asamblea, Bertolotti y Vázquez no podían desconocer los términos y
condiciones del Convenio que habían firmado cinco meses antes con Periotti.
Días después, se convocó a una
reunión urgente de la CD para “tratar la propuesta de PERMUTA presentada por
Benuzzi Inmobiliaria S.A. por el terreno de nuestra propiedad", siendo
aprobada. Sólo estuvieron presentes Bertolotti, Vázquez, Jorge Carosso
(Secretario Administrativo) y Ascaño Fontana (Secretario de Finanzas). Esta
reunión fue celebrada “con el mínimo de miembros establecidos según su propio
estatuto, y no existe constancia de la citación a los otros diez miembros de la
CD, la cual debería haber sido hecha por circulares, con tres días de
anticipación y con el enunciado del temario”, afirma el escrito judicial.
La negociación con Benuzzi
El 31 de julio de 2013 –apenas
unas semanas después de la cesión de los terrenos al Sindicato- la inmobiliaria
Benuzzi ya era propietaria de esas tierras, de enorme valor, donde pretendía
levantar dos torres de 25 pisos cada una, según
publicó el diario El Litoral el 27 de diciembre de 2013.
En septiembre de 2013, en
una investigación del periodista Maximiliano Ahumada publicada en la Revista
Posta, el colega sostiene que la operación comercial fue muy rápida, “a tal
punto que cuando otro interesado del sector privado intentó averiguar las
condiciones para adquirir las parcelas, la respuesta fue lacónica: este negocio
ya tiene dueño”. “Parte del misterio a develar tiene que ver con la manera en
que Benuzzi terminó quedándose con el negocio monopolizando sus posibilidades.
Nadie más tuvo la chance de acceder a las tierras que un gremio puso en venta”,
agrega Ahumada en esa nota.
Sobre la escribana Dechanzi,
sostiene que en junio de 2013 fue procesada por el delito de “falsificación de
documento público” en 19 oportunidades. “La denuncia fue presentada en
diciembre de 2011 por parte del secretario de Justicia de la provincia, Dr.
Roberto Vicente, quien personalmente se presentó en los tribunales de Santa Fe
para dar cuenta de alteraciones de asientos o fichas en el Registro de la
Propiedad”, precisa la información.

Blogger Comment
Facebook Comment