El primer pabellón por el que pasaron los asesinos fue el 9, donde quisieron entrar. Allí, los internos formaron una especie de retén y algunos, también armados, lo impidieron. Aunque algunos reclusos evangelistas, que se encontraban misionando, tienen otra visión.
Sin embargo, los reclusos que están alojados en el pabellón 5 norte, de “Los Hermanitos”, como se llama a los fieles del pastor evangélico Sensini, tienen otra visión acerca del hecho.
En ese momento, algunos de ellos se encontraban en el 9 misionando. Es el caso de Juan Cháves Castro, de 34 años, quien recorrió los penales de Olmos, Caseros, Sierra Chica y finalmente recaló en Coronda, hace doce años. Fue uno de los presos de peor conducta, pero desde julio del año pasado se unió a “la iglesia”, como ellos laman al 5 norte.
Para él, los santafesinos no ingresaron porque se interpusieron “muchos ángeles en su camino”: “La gente del 7 quiso entrar, pero rápidamente oramos. En un momento, te lo aseguro, el 50% del pabellón se encomendó al altísimo, y el otro 50% se mantuvo en rebeldía. Los del 7 rompieron los candados y llegaron a estar justo enfrente de nosotros. Pero hubo algo que no los dejó entrar. Fueron los ángeles de Dios, que me protegieron, porque soy su siervo”.
Nota principal:
* Publicada el 12 de mayo de 2005, en Notife.

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